Los diferentes buscadores se especializan en la clasificación de los sitios, y si bien es importante el país de origen la actividad de clasificación depende de las condiciones de los sitios.
Algunos sitios parecen mejor preparados para llamar la atención de robots de otros países que para el propio.
Ello implicó un problema que para algunas empresas determinó el éxito de sus estrategias en campañas, por lo que Google, decidió implementar una aplicación que permite a las empresas configurar sus sitios de importancia local, el Google Place.
Cada propuesta de Google es inmediatamente aceptara y puesta a prueba por los atentos SEO posicionamiento, bajo la condición de seguir las directivas Google siempre parece dar ventajas.
Claro que esa aplicación plantea la duda de si anotarse en ella no, ya que ello implica un sesgo de los buscadores orientados exclusivamente dentro del propio país dejando afuera la proyección internacional.
Ante la cuestión el criterio no es tan claro, pero una aproximación sería entender que hay productos que no es posible exportarlos, por lo menos no de manera sencilla, un ejemplo claro es la atención médica, que parece ser presencial, o las inmobiliarias, cuyo producto está arraigado a un país.
En las inmobiliarias, especialmente, el planteo es importante, ya que sus oficinas y espacios de contacto presencial son importantes en un rubro en el que la antigüedad y permanencia física aportan a la confianza, pero por otro lado las inversiones económicas se han vuelto posibles a un nivel internacional.
Asociarse a Google siempre ha sido una buen idea, aunque no todas sus propuestas han sido exitosas, pero en la mayoría de los casos han sido por lo menos un importante aporte.
El problema del impacto internacional no parece ser una necesidad en cuanto a difusión, en este rubro, sobre todo porque hay dos palabras clave que van por carriles diferentes, “inversión”, “inmobiliarias”, construir valor desde ambas para el mismo objetivo no parece sencillo, ya que conseguir inversores es una aspiración de muchos rubros, de todos, prácticamente, en cambio la especificidad inmobiliarias intercepta en otra dirección, los inmuebles a su vez, el stock de inmobiliarias se está volviendo un producto que puede estar localizado en cualquier país.
La idea implica construir confianza, prestigio, crecer en direcciones antes impensadas.
La Internet presenta oportunidades en cualquier dirección y pronto los medios de difusión van por la misma dirección, adquiriendo suficientes prestigios como para ser tomados en cuenta por los buscadores y con ello llegar a los usuarios, cliente potencial de cualquier país.
Las estrategias son las mismas en todos los países, pero en el rubro inmobiliarias, un mercado que presenta facetas complejas por sus propios efectos, las burbujas inmobiliarias del mundo, las políticas de comercialización diferentes, los montos, que son importantes respecto a cualquier otro producto, hacen la que conveniencia de una convocatoria internacional tenga una complejidad en la operatoria diferente a la de otros rubros, incluyendo al del automotor, que es un producto móvil, en tanto las propiedades no lo son.
Por las peculiaridades del negocio inmobiliario, la proyección internacional es interesante en lo económico, pero de un alcance sujeto a normas locales de cada país. Hasta no hace mucho, en Argentina había leyes de protección para la compra de propiedades en la provincia de Buenos Aires, cosa que se ha modificado en el actual gobierno, si embargo, son leyes sujetas a factores económicos regionales que afectan el movimiento global de operatorias.
Siempre es bueno estar asociados con Google para la difusión de los productos, sin embargo la complejidad de las operatorias, no deja de ser un condicionamiento.